martes, 22 de mayo de 2018

Manolo y mi abuela

Fernando Torres alza el título de la Europa League en Lyon · marca.com

El pasado miércoles envié varios mensajes felicitando a buenos seguidores atléticos, tras conseguir su equipo un nuevo título europeo, esta vez en Lyon. Le escribí a Gustavo, incombustible amigo desde los cinco años, a mi tío Javier y a mi tío segundo Manolo. Con éste se alargó la conversación más. "Pues yo me alegro por Javier, pero no por Manolo porque Manolo sólo quiere cosas malas para los jugadores del Madrid. ¡Quiere que se estrelle el avión del Madrid!", hubiese dicho mi abuela, en mejor mundo desde hace un par de años. A sus 92 años seguía alegrándose por el fútbol. Pero también se indignaba cuando su sobrino lo picaba. El miércoles no pude olvidarme de ella y le mandé un audio a Manolo contándole lo que estaría pensando Ana en ese momento. "Yo le decía lo del avión y ella me preguntaba si era en serio. Y yo le decía 'Anita, que sí, que lo digo totalmente en serio'. Y ella se picaba aún más", me contestó minutos antes de que Juanfran soltase una tontería mayúscula, digna de ser estudiada.

A Manolo y mi abuela no les corría la misma sangre. Eran familia política. Pero ambos se tenían un aprecio descomunal. De hecho, en julio de 2016 este extremeño no dudó en montarse él solo en un kayak y bucear posteriormente para depositar los restos de su Anita en el Arrecife de las Sirenas, sin duda, uno de los momentos más emocionantes de la vida del que suscribe estas líneas. El pasado viernes escuché un pitido de un coche. Era Manolo en su furgoneta de Aqualia, con su sonrisa de alegría sincera. Ojalá hubiese más tipos como Manolo. Seguidores de su equipo en las buenas y en las malas, con el pique sano y disfrutando del fútbol. Pero sobre todo de la vida. Porque da igual que uno apenas coincida una vez al año con él. Es suficiente para que te transmita una buena dosis de energía y alegría con la vida. Abuela, aunque el pobre es del Atleti...

martes, 15 de mayo de 2018

Basta ya

Los niños son los únicos protagonistas en sus partidos · futbolsiete.eu
Artículo Diario de Almería 15-V-18

"Un grupo de aficionados (...) se acercaron hacia el lugar donde me encontraba en actitud violenta y amenazante, dirigiéndose a mí en los siguientes términos: "eres un sinvergüenza, árbitro comprado", llegando a empujarme levemente uno de estos seguidores", escribió Manuel Hernández Hernández en el acta del encuentro entre el Diocesanos y el Bosco de Arévalo, partido de prebenjamines de Ávila. Con los valores tan bonitos que se aprenden del fútbol, actos como este van a terminar por darle razón a aquellos que piensan que este deporte saca la versión más primitiva de las personas, si es que estos individuos se pueden calificar dentro del término 'persona'. Son tantos los casos que se dan que hasta pierden el criterio de novedad, viéndose como algo normal.

Pero no es normal que esto ocurra. En ningún partido, pero menos en uno de niños de siete y ocho años. Lo que ocurre es que hay algunos animales -mejor este término- que tienen que desahogarse el domingo de turno realizando una triple labor: árbitro, entrenador y jugador. Quizás no han cogido un silbato en su vida o no han estudiado ningún curso de lo segundo, pero tienen que sacar su vena de futbolista frustrado, exponiéndolo en el partido de su vástago de siete u ocho años, mientras demuestra que es el más chulo de la manada. Si por el que suscribe fuese, entrenamientos a puerta cerrada. Si en el colegio, el padre no está en una clase, ¿por qué sí en la de fútbol? Y al mínimo insulto en los partidos, sanción sin poder entrar al recinto deportivo. ¡Insulto incluso a los niños! Uno de siete años de mi equipo me sopló después de un encuentro que un padre del otro club le insultó. ¡Siete años! Porque no me enteré y me lo dijo al acabar. Si no, ese encuentro no se continúa hasta que ese personaje se va de la grada.

martes, 8 de mayo de 2018

La Maratón

Dos equipos de niñas juegan el pasado sábado en La Salle Almería · NGC

Fue un momento duro. Primavera de 2002, años de una magnífica infancia. Hasta que llegó esa entrega de trofeos que nos destrozó. Algún desalmado cogió el micrófono y gritó: "¡Campeones de segundo ciclo de Primaria: 4ºB! Recoged las medallas". Hundidos. Habíamos estado varias semanas esperando ese momento, ensayando la celebración a la hora de subir al escenario y recoger las preseas. Pero se equivocaron y cambiaron la maldita 'B' por una 'A', quitándonos nuestro momento de gloria tras ganar la Maratón, el principal evento de las cruces de mayo de La Salle. Desde ese momento todo fue cuesta abajo. No volvimos a ganar el torneo, aunque nos reíamos cuando, tras el enésimo gol encajado, un amigo italiano sacaba de centro con la cabeza a modo de indignación. En primero de la ESO mandé al travesaño un penalti en la muerte súbita en la final. El origen fue esa voz que cambió la 'B' por la 'A'. Nuestra última intentona de que volviesen a nombrarnos en el salón de actos fue en 2009. Que nos dejasen participar ya fue un mérito. Por los 'jugadores' que teníamos, por el nombre ('Los julays') y por el bochornoso escudo.

Pasan los años y la Maratón sigue siendo el día más esperado para todo alumno de La Salle. En diciembre, haciendo prácticas en el propio centro, prometí a mis alumnos que regresaría en mayo para verlos jugar. El pasado sábado estaban Hugo, Fran, David, Carlos, Miguel y Pablo batiéndose el cobre con las otras tres clases de ese ciclo educativo, derbi Fornite-Viciaos del Fornite incluido. Nada de sistemas o repliegues. Sólo coger el balón e intentar meterlo dentro de la portería junto a tus amigos. Gracias, pequeños, por tanto cariño y por hacer posible regresar al pasado.

PD: En dos décadas el fútbol ha involucionado en ciertos aspectos. Ahora el alumno mayor que hace de árbitro en un mero torneo escolar es objeto de críticas. Toca reflexionar.

martes, 1 de mayo de 2018

¿Cuándo es el momento?

Lucas Alcaraz y Alfonso García junior en la rueda de prensa del adiós del técnico granadino · udalmeriasad.com
Artículo Diario de Almería 1-V-18

El Almería lleva arrastrándose durante un lustro. Y no pasa nada. Nadie dimite. Si acaso Lucas Alcaraz, encubriendo la marcha como una salida de mutuo acuerdo. La última semana le preguntaron a Alfonso junior (el presidente ya no aparece por sala de prensa ni para presentar o despedir a un técnico) sobre si la entidad de la Vega de Acá realiza un ejercicio de autocrítica. "Si estamos así, es porque hemos tenido algunos fallos. Somos conscientes de que hay muchos aspectos o un cúmulo de factores que imposibilitan que las cosas puedan marchar todo lo bien que quisiésemos, pero no creo que si estamos en una situación así, haya sido una mala planificación deportiva. El club acepta cualquier comentario, pero es el momento de estar unidos y centrados en el próximo partido, que es de vital importancia y si lo sacamos, es probable que todo pueda ir notablemente de aquí al final, olvidándonos de las críticas, que seguro que no son positivas a día de hoy", contestó el hijo del máximo accionista.

Que sí, que es el momento de pedir apoyo a la afición, aunque a éste hay que cuidarla. Y ésta no es tonta. El que escribe estas líneas se pregunta cuándo es el momento. "Ahora hay una permanencia en juego, no es el momento de hacer autocrítica". Ojo. Autocrítica. No críticas sin fundamento. Autocrítica para mejorar. Parece que lo único válido es hacer palmas. Ahora hay una permanencia en juego como la había hace dos meses. O siete. Porque acabará la temporada, el Almería se salvará y aquí paz y después gloria. No habrá dimisiones ni ejercicio de autocrítica. Todo será felicidad tras permanecer otro curso más en la LFP. Hasta que algún día el enésimo tropiezo con la misma piedra lleve al club a Segunda B. Y entonces ahí sí será un momento tarde para hacer autocrítica.

PD: un medio de comunicación está para informar y opinar, no para hacer palmas.

domingo, 29 de abril de 2018

Gracias, Poli

Comunión entre jugadores y afición en el Tito Pedro (0-4) · Alfonso Zapata
Yo no voy a mentir. No soy como Daniela, Vera y Mara (¡qué nombres tan bonitos, por cierto!). En Torrecárdenas ya estaban con la camiseta del Poli Almería. Yo no. Según refleja una ficha de la temporada 96-97 en la pared de mi habitación, empecé a formar parte del CD Oriente desde los cuatro años. Mi padre, el mejor que puede tener uno, había estado toda su vida de la entidad. Entre semana, antes de que él hiciese de delegado-jugador con los veteranos, me dejaba en las pistas del Virgen del Pilar para que le diese patadas al balón en la escuela que tenía el Oriente. Eso sí, no me ponía nada verde, sino la zamarra de Amavisca. Y no voy a mentir. Soy abonado de la UD Almería desde más de una década. No soy como Daniela, Vera y Mara, con el corazón puro del Poli.

Eso sí, me caía simpático el conjunto rojiblanco de pantalón azul, alejado de ese fútbol moderno que desprecia al aficionado. En diciembre de 2012, aprovechando el asueto navideño en tercero de carrera realicé un pedazo (¿por qué engañar?) de reportaje titulado '¿Muerto? Más que vivo' para la asignatura Géneros interpretativos y de opinión, acudiendo a numerosas fuentes. Entrevisté al presidente por aquel entonces y ahora un amigo, Juan Diego Sánchez, al entrenador, Jorge Garcés, a los socios Juan Antonio Morales y Jesús Estrella, al jugador Carlos García y a los directivos Juanjo Cano y Manuel Carrizo.

Un año y medio después amplié el reportaje para mi Trabajo de Fin de Grado, en el que analicé cómo habían tratado los medios de comunicación almerienses esa falsa unión entre el Almería Club de Fútbol y el Poli Almería, con más entrevistas y un trabajo exhaustivo en la gran hemeroteca que tiene la biblioteca Villaespesa. Y en 2015, cursando el nivel 1 de entrenador de fútbol, conocí más en profundidad a Juandi, Carlos García y Córdoba (entrenador el segundo y jugador y también entrenador el tercero), a los que admiro.

Realmente este artículo iba a escribirlo sobre el próximo 20 de mayo, cuando finalice la competición de División de Honor sénior. Lo tenía apuntado en la agenda. Sin embargo, no todo sigue un guion. El Poli cambio el mío. Si estoy escribiendo estas líneas ahora es porque he derramado muchas lágrimas antes de empezar con la primera línea. Esta mañana he visto fotografías con mi anterior pareja y su hijo y he recordado por qué ese mazazo con el corazón del que estaba enamorado pasó a sentir pasión por algo que no es un corazón, pero que lo forman cientos.
Montellano -ni Messi ni Cristiano- celebra con Moru, el jefe del tambor, un gol al Estudiantes · A. Zapata
El Oriente no había sacado equipo sénior esta temporada, no me gustó un gesto con el equipo con el que estaba entrenando desde agosto a octubre y en noviembre escribí a Jorge Garcés, que ya me había dirigido en cadetes en el ejercicio 07-08. Le pregunté si podía entrenar con el Poli Almería para seguir aprendiendo de fútbol y no me puso ningún impedimento. En la primera sesión ya pude saborear el gran ambiente que se respiraba ahí. Han pasado seis meses y sólo puedo agradecer porque lo vivido siempre estará en mi corazón.

En los entrenamientos, aunque el nivel es alto, altísimo, y a veces es duro no estar a la altura de ellos, disfruto como un enano. No sólo por aprender cada día conceptos nuevos, sino por ese ambiente que hay con un grupo excepcional que nunca olvidaré. Fuera del campo, más de lo mismo. No se puede describir con palabras que cuatro entrenadores del Poli Almería vengan a apoyarme y a ayudarme en un importante partido que tenía con mi equipo de niños. Tampoco se me olvidarán nunca esas reuniones en el piso de Juandi, en la que sólo se hablaba de fútbol. Que si defender en zona, que si dejar tres jugadores en los saques de esquina en contra, que si fútbol directo o sacar la redonda desde atrás... Y cómo olvidar ese día en el que aparecieron decenas de aficionados un viernes por la noche, en pleno entrenamiento, para animar al equipo antes de la visita a Porcuna, dándonos comida y bebida para reponer fuerzas.

Lo de la afición merece párrafo aparte. Entrar en el Estadio de la Juventud con mi padre y mis amigos, abonados, Gustavo, Alejandro y Diego y y ver a Juanan, Pablo, Lito, Jeyu, Cristian y compañía en la polibarra creando un ambiente especial, idiosincrasia Poli, único, es uno de los mejores momentos de la semana, olvidando todo lo malo de ella. Lo de la hinchada no tiene nombre, recorriendo kilómetros y kilómetros en el autocar de los jugadores o en coche particulares para ver a su escudo por diferentes campos de Andalucía. Mis respetos siempre.

Pretendía hacer un emotivo artículo, pero no me termina de salir. No estoy a la altura de este club, luchando por ascender a Tercera División a pesar de numerosas desventajas; con un aureola de juventud y ganas de hacer las cosas bien. Así que simplemente me queda agradecer todo lo que han hecho por mí, aunque ellos no sean conscientes. Gracias a Manu (ya sabes lo que pienso de ti...), Bruno (¡Velefique siempre!), Víctor (compromiso en un tramo decisivo), Moru (el jefe del tambor), Germán (lo tuyo no tiene nombre), Alvarito (uno de los mejores capitanes que he conocido), Mati (menudo central), Josema (gol de cabeza y saludo militar), Albacete (uno de los mejores centrales que he visto), Luis (el jefe de la ducha), David (la clase nunca se pierde), Rubén (me vuelves loco encarándome, cabrón), Michel (vaya guante en el pie), Abel (pocos meses y ya he descubierto a una excelente persona), Dominguez (mucha clase te vi), Sola (Solilla siempre habla en tercera persona), Narci (amor eterno), Beltrán (puto crack), Córdoba (el 10%...), Dani (que sepas que me gusta más entrenar que ver una semi de Champions...), Jose (siempre con un gesto de complicidad), Adri (disfrazado de Jordi Alba ante el Malaka), Núñez (mi tanqueta preferida), Ruzzo (simplemente Ruzzo) y Montellano (ni Messi ni Cristiano).

También es de justicia agradecer al propio Jorge, Adri, Jorge, Kino, José María, Carlos, Juanjo, Manolo, Alfonso, Guillermo, Juanan y compañía y un largo etcétera. Hoy jugamos -hablo en particular porque así lo siento- nuestra particular final de la Champions en Torreperogil. Soy consciente de en estas edades lo importante es el resultado. Sin embargo, para mí esta temporada este club ya ha ganado. Me ha ganado el corazón para siempre. Porque esto no es un hasta luego ni un final.

martes, 24 de abril de 2018

Sin sentido con los horarios

Un joven guardameta, de cuclillas, en un partido de fútbol base en Almería · Paco Olmo

En enero pudieron leer aquí un artículo titulado 'Dependientes del horario', que exponía que era inadmisible que los horarios de partidos de fútbol base saliesen el lunes por la noche o el martes por la mañana de la misma semana. En el artículo se explicaba que la Federación permite al club local fijar la hora antes de ese mismo lunes a las 23:59 horas. Cientos de personas, entre entrenadores, monitores, delegados, jugadores y familiares, dependientes del horario para poder hacer planes, algunos de ellos laborales. Con la llegada del calor, entra un factor externo, que no es baladí para el que suscribe. Según la circular vigente, la Federación permite que los clubs pongan los encuentros desde las 17:00 horas hasta las 20:00 del viernes (desde las 18:00 si el equipo visitante está a más de 75 kilómetros). Por su parte, el sábado y el domingo se pueden fijar desde las 9:00 (11:30) hasta las 20:00 excepto en juveniles, donde la hora de inicio del sábado es las 16:00 (y 17:30) y femenina sénior, 17:00 (y 18:00).

Ya no sólo hay que estar pendiente cuatro días antes del partido cuándo se disputa éste, sino que hay que rezar para que no sea de 14:00 a 17:00 por eso del acuciante calor que hay en Almería, además de posibles cortes de digestión. Se establecen muchos partidos en esa franja horaria. Y si se hace es porque se permite. En ocasiones, a caso hecho para perjudicar al equipo foráneo. La Federación debería atajar ya el doble problema (fijar los horarios con siete-diez días al menos de antelación y no ponerlos en horas ilógicas). Porque un día puede haber un problema. Y entonces habrá lamentaciones. Otra solución (nótese la ironía) es lo que hizo cierto equipo el pasado curso, cuando mandó a varios de sus jugadores al hospital fingiendo encontrarse mal para enviarles partes médicos a la Federación y que el partido se suspendiese.

martes, 17 de abril de 2018

La jeta de Tatiana

Aficionadas brasileñas en el último Mundial · goal.com
Artículo Diario de Almería 17-IV-18

"Hello, I am sorry but the price for the World Cup period is different", leí el domingo por la mañana tras estar la tarde y noche del sábado terminando de ultimar el viaje al Mundial de Rusia. Una de las ciudades que visitaré es Moscú, así que, tras una exhaustiva búsqueda, reservé en un conocido portal de alquileres un piso para seis noches por 300 euros, esto es, 150 por barba. El alojamiento estaba con la etiqueta de reserva inmediata, por lo que no había que negociar con el dueño ni que éste te diese el visto bueno. De hecho, el banco cargó la cantidad, que ahora tendrá que ser devuelta. Aún en la cama, con Morfeo rodeándome, estuve a punto de contestarle a esta amiga rusa "you´re crazy", aunque todo quedó en un amable "we cannot pay that amount", por eso de ser cortés y mantener la compostura. Quizás lo más racional hubiese sido responderle lo primero, después de intentar incrementarnos el alojamiento 1.756'34 euros, esto es, un 585%. ¡Un 585%!

La mayoría de alojamientos en Rusia incrementan el precio sobremanera durante los días que se disputa el Mundial. Es normal. Lo anormal sería que no ocurriese. De hecho, la mayoría de hoteles, hostales, pisos o simplemente habitaciones ya está reservada. Empero una cosa es aprovechar cómo está el mercado y otra muy distinta, tener mucha cara, subiendo un 585% un alojamiento a pesar de anunciar un determinado precio para junio; no sé hasta qué punto es legal modificar la cantidad una vez que ya está cobrada... Pero como para meterse en líos aquí cuando ya timarán allí a los turistas. Tatiana al fin y al cabo se aprovecha de la situación porque habrá quien pague esos 2.056'34 euros por un producto que apenas cuesta 300. A mí no se me ocurriría vender una entrada, cuyo precio real es de 30 euros, por 210. Pero claro, hay personas con clase y clases de personas. Con mucha jeta.

P.D.: Al final encontramos otro piso por 300 en una ubicación cercana. ¡Un saludo, Tatiana!

martes, 10 de abril de 2018

El Fornite, las tabletas y los pasillos

Un crío utiliza una tableta · antena3.com

Horas antes de esa tarde de abril de 2000 en la que Redondo se marcó ese antológico taconazo en Old Trafford en la vuelta de los cuartos de la Copa de Europa, la llorera de un niño de siete años tras irse de la casa de su primo mayor, con quien estaba jugando al FIFA 2000 en la Play Station 1, derivó en una PS1 esa misma tarde como 'regalo' por el enfado. Un par de años después, con motivo de la comunión, pillé la PS2 cuando mi abuela se gastó su pensión en la maquinita. Realmente tuve un par de PS2, ya que lo de cuidar los aparatos no era lo mío. También Game Boys, Nintendo DS y PSP. Hace unos años, el compañero Rafa Espino me picó y tuve que comprarme una PS3 de segunda mano porque no podía juntar letras en la redacción mientras él hablaba de un tal 'Ultimate Team'. Y el pasado mes de noviembre, al romper con mi expareja, me pillé la PS4 para intentar ocupar ese hueco, máxime cuando le había dado la 3 a su hijo. Como han comprobado, le he echado muchas horas -y dinero, primero mis padres, y después, yo- y tiempo a los videojuegos. Sin embargo, la prioridad era darle patadas a algo. Si podía ser la redonda, mejor. Pero también valían un puñado de folios -con cinta adhesiva- que hacía de balón o una pelota de tenis.

El pasado sábado reflexioné sobre esta sociedad cuando estaba con mis primos pequeños en el pasillo de la casa de la abuela. Ahí se jugaron los mejores partidos que uno podía imaginar, en un espacio de 8x1'5 metros. Incluso la inocencia hacía creer al primo mayor cuando aseguraba que invitaría al Bernabéu cuando el Madrid lo fichase tras jugar en el pasillo. Ahora los primos pequeños ya no rompen bombillas en los pasillos los días que no se puede ir al parque. Directamente ni van al parque ni salen a la calle a jugar. Ahora todo se limita a las tabletas, móviles y al Fornite. ¡Niños de seis años enganchados a violentos juegos! Y ya no hablemos de leer libros...

martes, 3 de abril de 2018

¿Méritos para estar en la LFP?

Pozo, intentando sortear a Jony y Bergantiños, de lo poco potable de la UDA · udalmeriasad.com

Con promesas incumplidas como la de la Ciudad Deportiva (aún se puede ver una noticia en la web oficial en la que se afirma que "será una realidad en el segundo semestre de 2014"), Alfonso no se ha cansado de repetir la importancia de estar en la LFP. De hecho, él es el máximo culpable de que la UDA acumule 16 temporadas consecutivas en las dos máximas categorías del fútbol español, algo que anhelan otras entidades con mucha más historia. Puesta la primera rebanada del sándwich, toca el embutido, en este caso el más económico. El presidente asevera que lo importante es estar en la LFP. ¿Pero hace méritos para ello? Se lleva un lustro jugando con fuego, pero un análisis de la última temporada basta. Se acierta de pleno con la llegada de las dos incorporaciones procedentes del Girona, puesto que René y Rubén, junto a Pozo, están un escalón por encima del resto. Otro acierto es Lucas, de los mejores entrenadores que podían aterrizar en el Mediterráneo para enderezar la situación.

Pero después hay otros casos flagrantes. Y, ojo, no son los propios jugadores los culpables, puesto que no es problema de actitud, sino de aptitud en muchos de ellos. Los culpables son los que fichan a un futbolista que llevaba dos años sin competir y regentando un bar, a otro que se había perdido el pasado ejercicio al estar en el dique seco y a otro que había disputado los partidos correspondientes a un curso en tres años. Los culpables son los que fichan a tres refuerzos invernales que hay que verlos. Los culpables son los que mantienen a algún que otro futbolista que quizás no haya hecho ningún ejercicio analítico de pase en categorías bases. Los culpables son los que incorporan a delanteros que acumulan seis goles entre los cuatro. Hincapié de nuevo en que eximo de culpa a los que se calzan las botas. ¿Hace Alfonso lo máximo para estar en la LFP? Que, por cierto, para estar así...

martes, 27 de marzo de 2018

Prohibir el fútbol en el patio

Niños jugando en el patio de un colegio vasco durante un recreo · abc.es

Ya lo dijo Groucho Marx: "Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente". Más que hablar, escribir. Es lo que hicieron la artista, investigadora y educadora, Yera Moreno, y la profesora de la Facultad de Educación de la Complutense de Madrid, Melani Penna, autoras del artículo 'Breve decálogo de ideas para una escuela feminista', en la revista TE de CCOO. Antes del primer punto, las autoras ya avisan. "Si no entiendes alguna de estas propuestas o no estás de acuerdo con ellas, te sugerimos que leas [a] autoras feministas [,] que te ayudarán a entenderlas [...]. Si después de leerlas [,] sigues sin entenderlas, te animamos a que te centres en los propios prejuicios sexistas que te atraviesan, échalos fuera y empieza a pensar de otra manera", escriben antes del primer punto. El dos ("emplear en el centro por el conjunto del profesorado un lenguaje no machista, usando el femenino para hablar o el género neutro [,], con la 'e', por ejemplo, 'todes'") podría sorprender, aunque no lo hace tras ver cómo son numerosos los alumnos y los profesores universitarios que patean diariamente el diccionario, con el moderno 'lxs alumnxs' o 'los alumnos y las alumnas', a pesar de que la RAE define estos desdoblamientos como "artificiosos e innecesarios desde el punto de vista del lenguaje", apelando a la economía del lenguaje.

Pero lo mejor es el punto doce: "Prohibir el fútbol en los patios de recreo. Hagamos del patio un espacio amigable, donde todo el mundo pueda ocupar, transitar y habitar ese espacio común. Dejemos fuera esos juegos competitivos que monopolizan los espacios y excluyen a quienes no participan en ellos. ¿Por qué pistas de fútbol y no pistas de baile?". El primer apunte es que las pistas no son de fútbol, sino que están pintadas para practicar también balonmano, baloncesto o voleibol. Después está lo de 'amigable', como si jugar no fortaleciese los vínculos entre los distintos alumnos. O lo de competitivo. O excluir. En la actualidad se hacen propuestas interesantes, como asignar días semanales a cada clase para que todos puedan jugar. Lo último que se tiene que hacer es prohibir la práctica deportiva. Pero qué se va a esperar uno de unas señoras que quieren que 'todes' piensen como ellas.

martes, 20 de marzo de 2018

Remontadas

Javi Álamo y Owona se lamentan del gol de Mata, celebrándolo en segundo plano · udalmeriasad.com

El Almería se ha adelantado 15 veces esta temporada, sumando en una docena de ellas, en concreto, nueve triunfos, tres igualadas y otras tantas derrotas. El lunar está en calidad de visitante, cediendo en cuatro ocasiones la ventaja que tenía, la última vez en el José Zorrilla. Ocurrió lo mismo (idéntico resultado e idéntica situación) en Pamplona y Oviedo. El gol inicial de Soleri también fue volteado por el rival en Huesca, aunque al menos otro tanto del italiano en los últimos compases del envite sirvió para sacar un punto. En el Estadio de los Juegos del Mediterráneo la UDA tampoco supo conservar su tanto inicial ante Valladolid y Nástic. Si el cuadro unionista sólo ha logrado remontar para llevarse los tres puntos en el Artés Carrasco ante un defenestrado Lorca, ha logrado desperdiciar su gol inicial en seis ocasiones. No es fácil ver portería fuera de casa y menos adelantarse, por lo que se antoja un aspecto en el que trabajar Lucas Alcaraz.

En el fútbol todo se trabaja: jugar en superioridad numérica, hacerlo en inferioridad, mantener una virtual victoria, tener que remontar... Hay numerosas tareas para ejecutarlas en las diferentes sesiones, dando la sensación desde fuera -el técnico granadino y su cuerpo técnico lo sabrán mejor que el que suscribe- de ser uno de los aspectos a mejorar de aquí a final de temporada. En muchos de los partidos mencionados anteriormente el rival remontó rápidamente. Sin embargo, en el José Zorrilla el tanto de Mata llegó en los últimos minutos, echando de menos también ese otro fútbol por parte del Almería. Es cierto que, generalizando, se trata de una plantilla joven, pero si un equipo prebenjamín sabe cuándo temporizar el encuentro y tirar de ese otro fútbol, es obligado que un conjunto profesional se aplique el cuento. Más que nada por su bien.

martes, 13 de marzo de 2018

Bengalas y preguntas

Decenas de bengalas en el último PSG-Madrid · elpais.com / AP

Escribía anteayer el jefe de esta sección que, aunque aún queda mucho camino por recorrer, cada vez hay menos violencia en el fútbol, argumentando, por ejemplo, que en la actualidad llegan menos casos de tanganas a las redacciones de los medios de comunicación. Comparto la opinión (por cierto, una opinión no puede ser rectificada...) y no es precisamente corporativismo. El Mundial de Rusia será una buena prueba en materia de seguridad, sacando seguro  buena nota en este aspecto. Lo que es difícil de comprender es el tema de las bengalas en un partido de fútbol. El caso más reciente, hace una semana en el Parque de los Príncipes, con decenas de ellas en uno de los fondos, donde se sitúan los ultras. Viendo las bochornosas imágenes por televisión, es imposible no hacerse numerosas cuestiones, sobre todo recordando casos como el de Guillem Lázaro, niño de trece años fallecido el 15 de marzo de 1992 en Sarriá en un Espanyol-Cádiz, muriendo en manos de su padre al impactarle una bengala en el pecho.

¿Qué se pasa por la cabeza a alguien para ir a disfrutar del precioso espectáculo que es el fútbol con una bengala?, ¿son conscientes estas personas del peligro que puede suponer una bengala? Si cuando voy al Estadio de los Juegos Mediterráneos a ver un Almería-Lorca me registran para quitarme el tapón de la botella de agua, ¿cómo pueden llegar decenas de bengalas hasta las gradas?, ¿qué sistema de seguridad es ese? ¿Tiene la seguridad suficientemente controlados a los grupos ultras?, ¿por qué muchos de ellos tienen tratos de favor en algunos clubs?, ¿qué se pasa por la cabeza de algunos jugadores para relacionarse con los cabecillas de estos ultras? Quizás la respuesta a esas preguntas es que el que escriba sea un comepipas.

PD: pescaíto, sonríe aunque sea desde el Cielo. Como escribía Carlos Garcés, perdón por nacer en un mundo que no mereces.

martes, 6 de marzo de 2018

La medida

El protagonista sintiéndose protagonista · Alfonso Zapata / polialmeria.es

En la clase de ayer de Didáctica de la Geometría y la Medida del Grado en Educación Primaria de la majestuosa UAL el docente preguntó que si todo se puede medir. El que suscribe naturalmente respondió que no. Los sentimientos están dentro de ese todo y éstos no pueden ser medidos. La felicidad es uno de esos sentimientos. En la vida hay que ser ambicioso, pero quizás no se consiga ser feliz (la meta diaria) por querer tenerlo todo. De ahí que haya que admirar a aquellas personas que se conforman con poco, pero que a la vez son ambiciosas. Porque ambas mentalidades son compatibles. En cualquier deporte al jugador que se queda en el banquillo le tiene que picar la situación, el no estar entre los elegidos para defender a su equipo. En ocasiones -muchas- incluso está molesto porque lo que pretende es jugar, no quiere aportar para que el conjunto logre su objetivo, sino jugar para beneficio suyo, aunque, siendo inteligentes (otro de los aspectos de ese todo que no se puede medir), el aportar para el grupo tiene más rédito individual que el hacerlo para el individuo, valga la redundancia.

Por eso contagia esa felicidad que no se puede medir el ver a un joven de 22 años, cuya familia y novia (amigos ya tiene aquí) están al otro lado del charco, gritando como un loco en el autocar de vuelta a Almería, animado tras conseguir tres puntos importante. La noche anterior apenas había dormido pensando en el encuentro. Se recorrió 240 kilómetros para llegar hasta la cancha. Apenas disputó cinco minutos. Pero en el viaje de vuelta sería una de las personas más contentas si la felicidad se pudiese medir. Porque sabe que el fútbol un día es rabia y otra, alegría. Y la de hoy alegría al formar parte de un club histórico, de un equipo que puede hacer historia. Porque disfruta al ponerse sus canilleras. Porque sabe, aunque sea ambicioso, que lo importante es el equipo y que para ser feliz no hace falta ganar un balón de Oro.

martes, 27 de febrero de 2018

La sonrisa de Pepe

Pepe Asensio camina sonriente un 22 de abril de 2012, día que el Oriente ascendió a la antigua Andaluza  · NGC

"Pero sácalo sonriente. Así, como está en la foto. Mira, mira, qué sonrisa. Sácalo sonriente, ¿eh? Él era así sonriente. ¿Lo ves? Sonriente. Hazlo como quieras, pero que se le vea sonriente", le repitió una y otras veces José Valdivia a la dependienta de una tienda de trofeos. El mensaje de José Valdivia, hermano del presidente del CD Oriente, y uno de los que manejan el cotarro en la entidad verde, era repetitivo, pero decía mucho de la persona homenajeada. Porque tenía que salir sonriente. Si no, la sorpresa no valía. Tampoco era muy difícil que saliese la sonrisa de Pepe Asensio, que mañana volverá a ser homenajeado otro 28 de febrero más en la Ciudad Deportiva de Los Ángeles, con motivo del cuarto aniversario de su fallecimiento. Excepto este, que ya he desistido, todos los años mantengo el mismo debate con José. Él es partidario de hacer el homenaje y ya está, mientras que yo le digo que ese día hay que sonreír más que nunca y celebrar después la reunión en torno a unas cervezas. Si quieres recordar a alguien que fue alegría en estado puro -y no es el típico mensaje-, lo mejor es hacerlo con el mismo espíritu. Puede parecer contraproducente y lógico el mensaje de José, el de respeto y nada de cervezas al recordar a una persona fallecida.

Pero seguro que Pepe, desde allí arriba, quiere que se vuelvan a juntar sus jugadores, disfruten de lo que más le gustaba a él, el balón y el césped, para después recordar viejos tiempos. Porque aunque esa gente se vea apenas un par de veces al año, el pertenecer a una familia, en este caso, la oriental, hace que los meses se cuenten por días y parezca que fue ayer cuando se vieron por última vez, cuando en realidad hace dos, cuatro o seis meses. Es el poder del fútbol, ese que amaba Pepe, siempre pendiente de que a su equipo no le faltase de nada. El mejor escudero de José, sacándose sonrisas mutuamente. De ahí el mensaje repetitivo a la dependienta.

martes, 20 de febrero de 2018

La nueva lacra


Artículo Diario de Almería 20-II-18

Cada vez que presencio un partido de fútbol base desde la grada, acudo a un congreso de entrenadores y árbitros, familiares que no saben lo que es el respeto a los técnicos, a los trencillas y, sobre todo, a sus propios hijos o hermanos. Alguno no sabrá ni qué significa el término 'trencilla' cuando no conoce que se denomina 'saque de esquina' o 'córner' al lanzamiento efectuado desde la esquina al marcharse el balón por la línea de meta tras ser golpeado éste por un jugador defensor de esa portería. El problema no se ha resuelto por varias décadas que hayan pasado, haciendo falta un esfuerzo mayor por parte de los propios clubs o federaciones, aunque a éstos lo único que les importa es que suene la caja del dinero. Los horarios, Quique Pina o los representantes de críos de siete años son otros de los males de esta bendición que es el fútbol. Un fútbol que tiene una nueva lacra, que va en aumento en los últimos años: las apuestas. Legalizadas en España, ya no se habla sólo de amaños en las últimas jornadas de fútbol profesional, sino que es la comidilla del fin de semana en las divisiones inferiores.

Ayer salía a la luz la macrooperación realizada por la Policía Nacional (24 detenidos) por la trama de amaños de partidos, con las apuestas de por medio. El presunto entramado estaba liderado por dos exjugadores de fútbol, que se aprovechaban de su experiencia para comprar a otros futbolistas en activo. Con amaños o sin amaños, las apuestas están creando verdaderos ludópatas. Lo malo es que están dentro del fútbol, reventándolo. Y me da igual que apenas cobren y aleguen que las apuestas son su válvula de escape para ganar dinero del fútbol o que si hay corrupción en las federaciones, ellos no van a ser menos. Ese argumento es de no tener vergüenza, parecido al del sujeto que trabaja en negro, engañando en rentas, beneficiándose de becas y ayudas por ese fraude... y critica a Bárcenas.

martes, 13 de febrero de 2018

La cartera y la 'unión'

Imagen del emparejamiento entre los alevines de la UDA y del Poli · J. Sánchez

Justo al acabar de darle clases particulares al pequeño Aarón, me sonó el teléfono. "Buenas tardes, Nico, soy Kino, el presidente del Poli. Se te ha perdido una cartera, ¿no? Mi amigo José se la encontró. La abrió, vio que tenías el abono del Poli y empezó a buscar tu número por el Facebook. Al final me llamó a mí y conseguí tu número", me dijo el presidente del Poli. La historia no fue hace 18 años, sino ayer. Después de escribir este artículo, formaré unas líneas para el AS sobre la Unión Deportiva. Algo falla. O no. Porque quizás no hubo unión, aunque a muchos les duela leer estas palabras. 

Hace seis años realicé un trabajo en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Málaga (algunos sí estudiamos Periodismo a pesar del numeroso y asqueroso intrusismo que existe en esta profesión) sobre el Poli Almería, uno de los reportajes que más me gustó escribir por la información que recabé y las historias que descubrí por mediación de las diferentes entrevistas que realicé. Dos años después realicé el Trabajo de Fin de Grado sobre el fútbol almeriense y el tratamiento que dio la prensa a esa falsa unión, leyendo en la fantástica hemeroteca que tiene la Villaespesa y haciendo entrevistas a periodistas y directivos del Poli y de la Unión, una UDA que compite con el numero federativo del CF.

El Poli no murió. Está más que vivo, siendo el mejor equipo sénior que no es SAD de la capital de Almería, como la tabla así lo indica. Es tercero en División de Honor, luchando por ascender a Tercera División, además de ser de los pocos equipos de la provincia que tienen que alquilar el campo. Anteayer jugaron, con el azar del sorteo de por medio, los alevines de la UDA y los del Poli en la Copa Covap. Si hubo unión en 2002, ¿cómo que se enfrentaron los dos clubs anteayer en Viator?